sábado, 12 de diciembre de 2009

El Inicio de una Adicción

Elena siempre aconsejaba a los demás, en especial a su mejor amiga Maite, quién tenia la tendencia de fijarse en los erroneos, dejando de lado al que valía la pena. Cada inicio de verano era parecido, su amiga la llamaba por alguna emergencia amorosa, el encuentro en el mismo lugar, un parque cercano a la casa de ambas, sabia que decir, para ella era patetico dar consejos amorosos cuando ya llevaba cuatro años sola. El problema de Maite era un chico de 23 años llamado Franco, alto, delgado, de cabello castaño, un tipico niño lindo con fama de don juan, con un listado interminable de chicas menores que él, eso a Elena le molestaba, con esos antecedentes solo podía aconsejarle a su amiga, que se alejara de él.
Al día siguiente, Elena camina con inseguridad, después de horas de conversación con Maite, acordaron que ella hablaría con Franco y saber sus reales intenciones con su amiga, de cierta forma iba como espía, dispuesta a sacar información, aunque sentía que resiviría un portazo en las narices, su apariencia es dura pero por dentro siempre fue una mujer debil e insegura, tenia claro que debia hablar, solo que no sabia como iniciar.

- Hola Franco
- ¿Elena? qué haces aquí?
- Pues vine porque necesito hablar contigo
- Esta bien, pasa

El departamento era pequeño, al entrar se encontraba la cocina, a su lado un pasillo que se dirigia a un pequeño living, al fondo una puerta, el dormitorio.

-Bien, dime que quieres, apenas hemos hablado en otras ocasiones y me intriga saber a que has venido.
- Pues, todo es bien simple, es sobre Maite y tu vida promiscua.
- Mi vida QUÉ?
- Tu historial de amorios
- Y eso te molesta por qué?
- A mí no, a Maite, se supone que la pretendes.
- Jajaja... cosa mía, me gusta hacerme el lindo, solo que las cabras chicas son las primeras en caer.
- No puedo creer que seas tan idiota - Decia Elena enojada
- Tú no quieres que salga con Maite porque eres tan amargada
- Primero, quierpo que Maite esté feliz y no lo será contigo y segundo, YO NO SOY AMARGADA!!
- Pues por lo que sé hace años que nadie te pesca
- Tal vez sea así, pero no estoy desesperada por cariño, y si tú te metes con pendejas es porque no te la puedes con una mujer de verdad
- Me dá risa, estas molesta y eso te vuelve algo atractiva

Elena quedó sorprendida, su valentía disminuyó al punto de que sus rodillas temblaban, su fuerza desaparecia, deseaba salir corriendo, debia encontrar la forma de terminar con aquella conversación.

- Callate!! solo dices tonteras - Salió rápidamente del departamento, intentaba parecer ofendida, pero ofendida de qué? él la habia halagado, solo que no creía en esas cosas, queria gritar, llorar, aquellas palabras las habia tomado como una burla, tantos la habian rechazado por conciderarla fea, ¿cómo creer que alguién la encontraba atractiva? Mientras esperaba el ascensor, se dió cuenta que habia dejado su bolso en aquel departamento, debia regresar, solo temia que él continuara con el tema.

- Hola Elena, volviste - Franco le dice de forma ironica
- Mi bolso -apenas salia su voz
- Te molestó lo que dije?
- Voy a pasar, tomaré mi bolso y me iré - entró, tomó su bolso y cuando se aproximaba a salir Franco la detuvo
- Te ves tan segura de ti misma cuando te enojas, así que con eso puedo probar que tienes tu atractivo
- Siguete burlando de mí, como si me importara lo que me dijeras
- Te ofendes, llegas aquí con todas las ganas de denigrarme y solo porque me defiendo, te molestas
- AH!! ya no te escucho
- Lo siento ya que me dí cuenta que solo eres una amargada resentida..

Eso la enfadó tanto, que sin pensarlo lo abofeteó, Franco la miró, en un movimiento rápido la jaló hacia él y la besó, ella intentaba escapar, pero ese beso hacia que perdiera su razón, lo empujó y se alejó de él, lo miraba.

- Algo tienes - él le decía
- Tú solo te burlas de mí
- Cuando te enfadaste, me puse nervioso y no sé porqué
- Deja de decir estupideces - Ella temblaba, mientras que Franco se acercaba, no dejaban de verse a los ojos, él rozaba su mano por el brazo de Elena, lo recorrió hasta llegar a su cuello, lo acariciaba, miraba sus labios como mirando una fruta prohibida, las piernas de ella se debilitaban, no sabia que hacer, Franco se acercaba más al punto que sus labios se rozaron, por un minuto se detuvo, hasta que se besaron, solo bastó eso para que ambos se perdieran en ese momento. Él la abrazó con tal fuerza que ella podía sentir su corazón palpitar, aquel sentimiento la invadía, ya no tenía miedo, podía sentir como su cuerpo comenzaba a resivir aquellas caricias con placer, con deseo, Franco comenzó a acariciar sus pechos por sobre su delgada blusa blanca, Elena se estremeció, él la abrazó y lentamente se recostaron en la alfombra, así la podía tocar, sentir su cuerpo, recorria sus muslos, hasta llegar al borde de su falda, ella pasaba sus uñas por la espalda de Franco, apretaba su carne, él desabrochaba la blusa dejando aquel blanco sostén al descubierto, Elena le quitaba la polera, acariciaba su torso desnudo, Franco se sintió ardiente y tenso cayó sobre ella, metió sus manos por debajo de la falda, sus manos juguetearon hasta que le quitaban lentamente su ropa interior, en eso se alejó y como un estorbo se quitó su ropa lanzandola lejos, Elena se quitó el sostén y por un instante se quedaron allí contemplandose, con ternura le acarició el vientre y ella con delicadeza abrió sus piernas para permitirle el paso a su deseo, Franco la penetró con suavidad, sentian un placer que viajaba atraves del cuerpo de ambos, perdiendo el control sobre estos. Elena se acomodaba, se levantaba para atraerlo hacia ella, movía sus caderas, ambos se llevaban por la desesperación de sentirse, de deseo, Franco levantó a elena, agachó la cabeza dejando su boca a la altura de los pezones de ella, los besó, los mordió con dulzura, sentía el fuego brotando de su piel, y ella acariciaba su cabeza, pasaba sus manos por el cuello, la espalda, gemía como un animal herido, lo apretaba contra si misma, Franco la abrazaba con fuerza, podía sentir que alcanzaría ese instante de liberación de aquel tormento de pasión mientras urgía con pasión su sexo dentro de ella, Elena gritó de placer, terminaron en un orgasmo de gran intensidad, ella lo abrazó y respiraron con un alivio, como si toda la rabia y sentimientos acabaran allí.
Solo al terminar se miraron a los ojos, no sabian que decir, se separaron, cogieron sus cosas y se vistieron, no pronunciaban palabra alguna, Elena tomó su bolso y antes de salir Franco le habla.

- Yo quiero que vuelvas - ella volteó, no decia nada, solo se limitaba a mirarlo - No sé por qué, solo quiero verte otra vez
- No soy así, no comprendo que me pasó, soy mala amiga
- Si es por lo Maite, lo entiendo, y a mi tampoco me habia ocurrido antes, me gustó, lo haria denuevo, solo contigo
- Mejor lo dejamos hasta aquí

Elena se fue, caminaba hacia su casa, pensando en que le diria a su amiga, aquellos le comenzaba a preocupar sabia que ese sentimiento de culpa no se iria.
Pasaron los días y tras una escusa barata logró convenser a Maite, esta vez su amiga ya estaba interesada en otro, así que no sentia la nacesidad de hablar del asunto, ahora lo único que no la dejaba tranquila, era Franco, pensaba en él, recordaba cada detalle de aquel día, tocaba sus labios para intentar sentir el sabor de él, solo queria que parecia que se habia borrado, al igual que muchas de sus caricias, sentia que se volveria loca, se levantó de su cama y se dirigió a la puerta, al abrirla su sorpresa fue grata, Franco se encontraba parado frente a ella.

- Lamento venir así
- No te preocupes, yo, también... queria verte
- Te esperaré y no regresaste, así que vine, sonara estupido, pero si me adictaré a alguien que sea a tí.

Elena sonrió y lo abrazó, se besaron marcando el inicio de varios encuentros en los cuales perdian la voluntad y la razón, se dejaban llevar por la pasión y el ardor de sus cuerpos, aquello era más fuerte, sabian que no duraría mucho, pero solo querian apagar el fuego que los consumia.

sábado, 28 de noviembre de 2009

Fantasía Real

Cada tarde lo veía, alto, moreno, con jeans gastados y aquella polera roja del instituto, lo observaba en cada receso de clases, cuando jugaba basketball, no decía nada, siempre sentada en un rincón, como escondida. Amanda era delgada, sin mucho atributo físico, con anteojos, cabello largo y oscuro, no se sentía ni bonita, ni atractiva, ella trabaja de voluntaria en la biblioteca, con sus 17 años ni siquiera había besado y él con 16 ya tenía la fama de casa nova, aunque su esperanza de dirigirle la palabra una sola vez era una pequeña alegría.
Aquella tarde habían llegado libros nuevos y Amanda decidió ayudar en la biblioteca, ya era tarde, se encontraba sola, todo estaba en un silencio profundo, hasta que una voz masculina rompió el ambiente.

- Hola, estoy buscando a Amanda

Ella se volteó y al ver que era aquel chico que la hacia suspirar, se sorprendió y botó unos libros, él se agachó para recogerlos, le sonrió y se los entregó, ella los tomó con timidez, no se atrevía a mirarlo.

- Gracias, tú eres Alejandro, cierto? lo sé ya que he oído hablar de ti
- Vaya, soy famoso, que gracioso - él reía - Tú eres Amanda?
- Sí, soy yo, ¿qué haces aquí? creo que es la primera vez que te veo en este lugar
- Bueno, admito que no soy un excelente estudiante y por ello debo hacer unos informes para terminar el año, por eso estoy aquí, el profesor me envió hablar contigo.
- Entonces acompañame

Se dirigieron a un pasillo, entraron a una salita rodeada de estantes llenos de libros, ella caminó hasta una esquina, se paró de puntillas para alcanzar un libro, él la miraba, observó sus piernas, sus muslos que se asomaban, con aquel movimiento a Amanda se le subió unos centímetros la falda, sacó un libro y se lo entregó a Alenjandro.

- Este es el libro, te ayudará en el informe de historia
- Gracias, eres linda - Amanda lo miró sorprendida
- ¿Qué dijiste?

Él se acercó, la miró fijamente a los ojos y la besó, ella se sintió aturdida, se alejó

- ¿Por qué haces esto?
- No sé... eres linda, inteligente, no haces un escandalo como las demás cuando juego basketball, inspiras un misterio cuando estas en aquel rincón obsevandome

Amanda no sabía que responder, estaba avergonzada por lo que él le decía. Alejandro se acercó y volvió a besarla, ella se asustó al sentir la punta de su lengua presionando la suya, su cuerpo temblaba, él la sostuvo firmemente y ella le permitió continuar. Él comenzó a desabrochar la blusa de Amanda, sus dedos tocaron su suave piel blanca y poco a poco se deslizaron por debajo de su sujetador hasta llegar a uno de sus pezones, ella sintió una oleada de excitación que le cortó la respiración, luego levantó el sujetador dejando sus pechos desnudos. La excitación era demasiada, sentían como su piel se quemaba, lo sentía tan cerca suyo, Alejandro la aprisionó contra la pared, besó su cuello, sus manos viajaron a traves de sus piernas, sus muslos, terminando por debajo de su falda, la acariciaba por encima de su ropa interior, Amanda emitió un quejido ahogado, él seguía acariciándola, sus pechos estaban duros por la pasión y el deseo, entonces él se desabrochó el pantalón, se acomodó entre sus piernas y la penetró, ella se sobresaltó, pero él la tomó con fuerza y la aplastó contra la pared, Alejandro sentía su sexo unido al de ella, Amanda ardí, no cesaba de jadear y gemir, estaba caliente y estrecha, comenzaba a mover las caderas, eso a él le agradaba, ella mordía sus labios para no gritar, él acercaba su boca a la mejilla de Amanda, ella corrió su rostro, él intentaba morder su oreja, pero se limitaba a decirle "Me encantas, eres tan suave", sus manos viajaban entre sus pechos y su espalda, ella lo abrazaba con fuerza, acariciaba el cuerpo de su fantasía real, ambos se perdían en aquel fuego que los consumía, la sentía suya, ella apretaba, el tan excitado explotó. Ambos se abrazaron, Amanda mordió el hombro de Alejandro, él la besaba en el cuello, se quedaron estáticos, las gotas de sudor corrían por sus cuerpos.
Él se alejó, y ella arregló su uniforme, temía decir algo, Alejandro tomó el libro que estaba en el suelo, en eso se escucharon unos ruidos, ambos salieron de aquella salita, se asomaron a uno de los pasillos y vieron a la profesora de la biblioteca.

- Amanda ¿aún aquí?
- Sí, estaba ayudando a Alejandro, necesitaba un libro
- Pero aquí lo tengo, y Amanda se ofreció a ayudarme en mi trabajo - tomó la mano de Amanda - Bien profe nos vamos adiós - ambos salían de la habitación
- Adiós Señorita Julia - se despedía Amanda desde la puerta.

En la salida del instituto, se despidieron sin decir nada de lo ocurrido, Amanda comenzó a caminar cuando Alejandro le habla.

- Amanda, recuerda, ahora eres mía.

Ella voltea y le sonríe, desde entonces cuando podían se reunían en aquella salita de la biblioteca, entre libros y letras se dejaban llevar por su pasión.

sábado, 29 de agosto de 2009

Confesión

Decidí subirme a uno de esos viajes sin fin, en donde no sabes donde terminaras, en el cielo o en el infierno, capaz nadie logre entenderme, pero me aburrí de todo lo que me rodea, acepté la salida fácil, a la mitad de todo esto ya estoy perdida, confundida, deseo vivir mil y una aventuras, por otro lado me gustaría desaparecer y descansar de esta vil existencia, pero con lo que he pasado tengo en claro que lo que más deseo no me es posible, y la miseria me invade, tener una vida feliz y plena es como desear la paz mundial, dejar de sentirme una fracasada es casi un cuento de hadas.
La soñadora, alegre y ridícula se cayó a un pozo sin fondo, sigo cayendo sin esperanza a levantarme y aunque extienda mi mano, nadie la alcanza. Qué me queda?? rogar por encontrar la paz en medio de mi llanto.
Aunque nadie me escuche, seguiré gritando por alguien que me quiera salvar, atrapada en una telaraña de tristeza, desesperación y lágrimas, espero por el milagro, por un cambio, solo que mi energía y mi fe están en cuenta regresiva, si no llega pronto, este viaje tendrá el fin de una cobarde, rendirme, solo puedo conformarme y perder ante los golpes de la vida.

domingo, 23 de agosto de 2009

El Sentimiento de Fracaso

Esta semana ha sido desastrosa, con un sentimiento horrible, ni siquiera la música que me gusta escuchar me hace feliz ahora, deseo irme lo más lejos posible, me deprime pensar en mi cumpleaños, llegar a los 27 años sin ser alguien, sin siquiera haber cumplido uno solo de mis sueños, si en este momento alguien me da un arma estoy segura que me pegaría un tiro. Trato de encontrar la forma de subirme los ánimos pero me he es imposible, a lo largo de mi vida solo me han pasado cosas malas, desde los rechazos horribles de los chicos que me gustaban en mi adolescencia, hasta el hecho de no tener un amigo en este momento de mi vida. Soy pobre no tuve dinero ni siquiera para ir a la universidad, no me llevo con nadie de mi familia, quizá el motivo por el cual la soledad ha sido parte de mi vida, es porque no debo tener lazos, tome una decisión, y lo triste es que no existe nada ni nadie que me haga cambiar de parecer.

sábado, 25 de julio de 2009

Esas cosas que te deja la vida

Durante los últimos días he aprendido que esta suele dejarte varias enseñanzas, en especial cuando tienes tendencia a cometer errores, también puedes aprender de los ajenos, pero lo que más me ha demostrado la mía es que con el tiempo solo quedan los verdaderos amigos, y en ocasiones me siento sola porque me dí cuenta que muchos nunca he tenido, en especial porque no comparto los mismos gustos, películas, series, deportes, etc. Lo que, se puede decir, que aprendí que definitivamente nací en el país equivocado, primero ODIO el reggaton y todos mis vecinos pasan escuchando esa bazofia, además sobre fanatismo, los grupos que me gustan nunca vienen a Chile, como que tuve que esperar 11 años para que mis Backstreet Boys se les ocurriera hacer un concierto aquí.
Me da rabia pensar que nací en un país donde sencillamente no te dejan superarte, más cuando vienes de una comuna que esta catalogada dentro de las pobres, lo cual no te miran con buenos ojos cuando deseas solicitar un trabajo, incluyendo que cuando tienes talentos para algunas cosas, no te apoyan a menos que opines igual a ellos. Al final a parte de que aprendes a mentir en un currículum, debes intentar conseguir amigos de otra índole social para sentir que eres alguien, además de ser respetada.
Por otro lado cuando a tu alrededor, solo existen mujeres que te dicen que debes conseguirte un buen prospecto de marido antes de los 30, te das cuenta que tus amigas no seguirán contigo, porque yo prefiero salir adelante y convertirme en una mujer independiente y profesional, antes de casarme, por lo cual cuando yo tengo 30, seré feliz y la mitad de mis amigas estarán casadas preguntándose ¿elegí bien?
Entonces, si en estos momentos decido analizar mi vida, puedo concluir que cometí muchos errores, que aunque conozca a un hombre desde los 11 años igual suelen ser unos perfectos idiotas, que los amigos tarde o temprano tomaran un rumbo tan diferente al tuyo que será difícil mantener la amistad y que pase lo que pase, siempre habrá alguien a tu lado que te enseñara a sacar lo mejor de ti, ahora de aquí a los 30, espero haberme encontrado a mi misma y que mis sueños ya no sean sueños sino una realidad, quizá para ese entonces haya aprendido más cosas que me conviertan en una mejor persona y pueda demostrarle a los demás que la vida te enseña a caminar, solo tu eliges el camino para llegar a tus metas.

domingo, 7 de junio de 2009

Libros de Autoayuda

Como es habitual en mí, entré a una libreria y buscando algún libro que me llamara la atención, me sorprendió ver lo grande que es la sección de "autoayuda", escritos por sicologos, terapeutas y filosofos, lo increible es que independiente del titulo siempre la forma en que te lo explican es tan teorica y con frases que solo Freud comprenderia que al final en vez de ayudarte, te confunden o simplemente te dejan en las mismas. También estan aquellos libros que te dicen lo que cualquier persona te diria, tan simples y comunos, que solo ayudan a recordarte lo que ya sabes. No faltan lo que explican otros libros, después del gran éxito de "El Secreto" ahora también existe "Los Secretos que esconde El Secreto", al final es tan complicado encontrar "ese" libro de autoayuda que "te ayudará" que no sabemos si logran su cometido.Recuerdo que en varias peliculas siempre veía aquella escena, en donde algún personaje tiene una gran cantidad de libros con titulos como: "Sé un verdadero ganador", "Como encontrar a la pareja indicada", "Ilumina tu vida", "Aprende a manejar tus talentos", etc. Entonces me doy cuenta que aparte de haber titulos largos, cada consejo se convierte en un remolino de palabras, que cuando lo comprendes, resulta que todo se resume en una sola frase, la mayoría dicen "Sé tu mismo y lucha por tus metas".Ahora la pregunta base de todo esto, ¿realmente los libros de autoayuda, te ayudan?. Mi experiencia me ha enseñado que la mejor forma de aprender en la vida es através de ver a otros, no solo aprender de nuestros errores si no también de los errores de los demás. Si escribiera un libro de mis fracasos, de como tuve que levantarme sola, y la enseñanaza que me dejó la critica de unos y el gran apoyo de otros, pues tendría un libro no solo de experiencias, sino llenos de consejos para cualquier alma confundida.Mi consejo y conclusión es leer un libro escrito por una persona con práctica en la vida, ya que esta no es teoría, es experiencia, los libros escritos por d octores , son buenos aquellos que te enseñan una buena dieta, comprender el comportamiento de un bebé, primeros auxilios y cosas así. No existe la autoayuda, nadie te puede decir quién eres o que quieres, ya que, cómo te pueden ayudar si no te conocen??. Simplemente debes conocerte a ti mismo, saber que quieres lograr en tu vida y luchar por ello, no convertirte en tu propia piedra en el camino, salir adelente pase lo que pase, allí está la verdadera autoayuda.

jueves, 21 de mayo de 2009

Destino

Hoy me dí cuenta que he hecho muchas cosas mal en mi vida, que cometí muchos errores que enviaron a creer que no tenía ninguna posibilidad en salir adelante por mi misma, ese punto en el cual te das cuenta que no tienes verdaderos amigos, pero entre tanta cosa mal, sale a flote lo bueno, admito que solo tengo un buen amigo, y un par de excelentes cercanos, que al no tener apoyo de mi familia tengo el apoyo de la persona menos cercana a mí, mi Padre.
Hoy me dí cuenta que ya no me importa lo que los demás digan, hoy me dí cuenta que mi destino está en otro lugar, quizá muy lejos de aquí.
Es verdad que me alejaré de aquellos que me importan, de mi Madre y de mi Hijo, pero soy de esas personas que nacieron en un lugar pero que su felicidad está en otro sitio, a veces muy lejos del lugar en que crecieron.
Por primera vez estoy decidida a cumplir mis metas y mis sueños, que saldré de este país en busca de algo mejor para mí, he pedido señales y Dios me las ha enviado, con fuerza y dedicación saldré adelante, lograré lo que me propongo y esta vez no dejaré que nadie me aplaste con sus criticas, no me convertiré en mi propia roca en el camino, saltaré cada obstaculo que salga, seré feliz.
Hace poco leí algo que me demostró que mientras no te rindas, todo será posible.


The Climb (Miley Cyrus)

Siempre va a haber otra montaña
Siempre vas a querer hacer que se mueva
Siempre va a ser una batalla dificil
A veces, vas a tener que perder
No se trata de la rapidez con que llegar
No es sobre lo que esta esperando al otro lado
Es la subida
Sigue intentando
Sigue subiendo
Manten la fe,baby
Es sobre todo
Es sobre todo
La subida
Manten la Fe
Manten la Fe
Sigue empujando