Decidí subirme a uno de esos viajes sin fin, en donde no sabes donde terminaras, en el cielo o en el infierno, capaz nadie logre entenderme, pero me aburrí de todo lo que me rodea, acepté la salida fácil, a la mitad de todo esto ya estoy perdida, confundida, deseo vivir mil y una aventuras, por otro lado me gustaría desaparecer y descansar de esta vil existencia, pero con lo que he pasado tengo en claro que lo que más deseo no me es posible, y la miseria me invade, tener una vida feliz y plena es como desear la paz mundial, dejar de sentirme una fracasada es casi un cuento de hadas.
La soñadora, alegre y ridícula se cayó a un pozo sin fondo, sigo cayendo sin esperanza a levantarme y aunque extienda mi mano, nadie la alcanza. Qué me queda?? rogar por encontrar la paz en medio de mi llanto.
Aunque nadie me escuche, seguiré gritando por alguien que me quiera salvar, atrapada en una telaraña de tristeza, desesperación y lágrimas, espero por el milagro, por un cambio, solo que mi energía y mi fe están en cuenta regresiva, si no llega pronto, este viaje tendrá el fin de una cobarde, rendirme, solo puedo conformarme y perder ante los golpes de la vida.
sábado, 29 de agosto de 2009
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